¿Qué es la autorregulación en los niños?
La autorregulación es una
habilidad que permite a los niños ser capaces de articular y abordar sus
necesidades emocionales y sensoriales. Les permite así, controlar su
comportamiento y dar respuestas físicas apropiadas a diferentes situaciones,
por ejemplo estar preparados para aprender.
Los niños van desarrollando
habilidades de autorregulación a medida que crecen. Cuando el niño logra
reconocer sus propias necesidades sensoriales y hace planes para responder, se
AUTORREGULA.
Pueden determinar lo que necesitan para tranquilizarse cuando se molestan. Son capaces de ser flexibles cuando las expectativas cambian y pueden evitar los estallidos de frustración.
¿La autorregulación y las dificultades del procesamiento sensorial?
Los niños que tienen dificultades del procesamiento sensorial tienen
problemas para manejar la información captada por uno o más de sus sentidos.
El sistema nervioso no
puede autorregularse cuando se encuentra en situaciones que le generan una
sobrecarga sensorial. Las emociones y conductas están fuera de control, a pesar
de que la persona esté consciente de las cosas que lo están abrumando.
¿La dificultad para autorregularnos afecta el aprendizaje?
Los estudiantes con problemas sensoriales pueden verse fácilmente
abrumados por varios estímulos como sonidos, colores, texturas o temperaturas,
que pueden interferir con la capacidad de aprendizaje.
Una persona desregulada no se encuentra en condiciones de incorporar
conocimientos o habilidades.
Es necesario ser creativos para que el enfoque esté puesto en el aprendizaje y no en el desafío sensorial.
3 estrategias para la autorregulación en los niños
Practicar con ellos estas
estrategias pueden ayudarlos a autorregularse en momentos que no cuenten con la
intervención de un adulto.
1. Respirar
Acostarse boca arriba y con la mano en la panza sentir el movimiento del cuerpo mientras respiramos. Sube cuando inspiramos y baja cuando exhalamos. Repetir varias veces.
El objetivo es concentrarse
en la respiración y lo que genera en nuestro cuerpo
2. Caminar
Moverse puede ser una gran ayudar para la autorregulación.
El ejercicio aumenta la
circulación sanguínea del cerebro, lo cual despeja la mente. Caminar al aire
libre puede ser reconfortante, pero incluso caminar en un espacio cerrado puede
ayudar.
3. Balancearse o mecerse
Balancearse o mecerse puede ayudar a calmar el sistema nervioso.
Algunas estrategias pueden
ser
· Mecerse en la silla o girar en una silla giratoria.
·Recostarse boca abajo sobre una pelota de ejercicios y
rodar hacia a delante y hacia atrás
· Hamacarse suave y rítmicamente sintiendo la presión profunda.
#Hamacarsehacebien
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